En una emotiva entrevista con Antofagasta Televisión, el reconocido escultor Mario Irarrázabal, autor de la emblemática Mano del Desierto, compartió recuerdos, reflexiones y anécdotas al cumplirse 33 años de la inauguración de esta obra que ya forma parte inseparable de la identidad de la región y del país. “Yo también me pregunto quién soy”, respondió con humor el artista al ser presentado, antes de relatar cómo nació esta “ locura linda ” que terminó convirtiéndose en un símbolo del norte chileno. Irarrázabal recordó que el proyecto fue originalmente concebido para otro lugar y contexto, pero tomó forma gracias al impulso de personas de Antofagasta, que decidieron organizarse y colaborar voluntariamente. “No queríamos que quedara a nombre de ninguna empresa. Fue una locura colectiva, pero hermosa”, dijo. El escultor destacó el papel fundamental de PROA, organización que apoyó la obra desde sus inicios, y valoró la participación discreta y desinteresada de ingenieros y ciudadanos que hicieron posible la construcción de la mano en medio del desierto. Sobre la ubicación, Irarrázabal afirmó que el lugar fue elegido cuidadosamente por su carga poética: “Podrían haber sido muchos sitios, pero se necesitaba que se sintiera el desierto, su soledad, sus vientos, el cielo estrellado... ese lugar es mágico”. Durante la conversación, también recordó una visita nocturna a la escultura donde el silencio, el cielo despejado y la presencia de decenas de personas crearon un momento inolvidable. Comparando esta obra con otras esculturas suyas como La Mano en Punta del Este o los Dedos en Madrid, Irrarázabal no dudó en señalar que su favorita es La Mano del Desierto: “No por tamaño sino por contexto”. Consultado sobre los rayados recibidos a lo largo del tiempo manifestando comprensión: “Nunca he visto un rayado tonto. Que diga ‘Miriam and Juan from Talcahuano were here’ tiene cierta poesía.” Finalmente expresando qué mensaje le gustaría dejar a las futuras generaciones sobre su obra: No quiero placas. No es mi mano sino nuestra mano. A 33 años después sigue erguida mirando al cielo como símbolo arte colaborativo en medio árido paisaje recordándonos belleza surge incluso inhospito gracias locura comunidad. Aquí puedes ver completa entrevista en Antofagasta TV
Este viernes 28 de marzo, a las 19:00 hrs, se estrenará el documental “ La Mano del Desierto, un símbolo del patrimonio ”, una producción de la Corporación Pro Antofagasta (PROA) que conmemora el 33° aniversario de la icónica escultura. El filme profundiza en la génesis del proyecto, desde la visión del escultor chileno Mario Irarrázabal hasta la colaboración de diversas empresas y personas que hicieron posible la instalación de esta monumental figura en el desierto más árido del mundo en 1992. Ante esto, el documental ofrece una visión única, con entrevistas a quienes participaron directamente en la construcción de la mano, así como la perspectiva técnica de académicos locales que analizan su importancia cultural y artística. A través de imágenes inéditas, los espectadores podrán conocer todo el proceso de creación de esta obra de grandes proporciones. Asimismo, el estreno se podrá ver en nuestro canal Antofagasta TV 30 señal abierta y en nuestra señal online www.antofagasta.tv/senal-en-vivo a las 19:00 hrs y, en el canal de YouTube de la corporación. A nivel nacional, el documental se transmitirá a las 20:00 hrs por UChile TV, desde Arica a Punta Arenas. Dado lo anterior, Jaime Olivares, director del proyecto, expresó su entusiasmo por la presentación de este material: “Estamos muy contentos de poder entregar a Antofagasta y al mundo este material, donde desmentimos varios mitos urbanos sobre la mano”, comentó. POR FAVOR NO OLVIDE VER EL DOCUMENTAL ESTE VIERNES! Fuente: Corporación Pro Antofagasta (PROA) ©2024 Todos los derechos reservados - Documental La Mano del Desierto
En una emotiva entrevista con Antofagasta Televisión, el reconocido escultor Mario Irarrázabal, autor de la emblemática Mano del Desierto, compartió recuerdos, reflexiones y anécdotas al cumplirse 33 años de la inauguración de esta obra que ya forma parte inseparable de la identidad de la región y del país. “Yo también me pregunto quién soy”, respondió con humor el artista al ser presentado, antes de relatar cómo nació esta “ locura linda ” que terminó convirtiéndose en un símbolo del norte chileno. Irarrázabal recordó que el proyecto fue originalmente concebido para otro lugar y contexto, pero tomó forma gracias al impulso de personas de Antofagasta, que decidieron organizarse y colaborar voluntariamente. “No queríamos que quedara a nombre de ninguna empresa. Fue una locura colectiva, pero hermosa”, dijo. El escultor destacó el papel fundamental de PROA, organización que apoyó la obra desde sus inicios, y valoró la participación discreta y desinteresada de ingenieros y ciudadanos que hicieron posible la construcción de la mano en medio del desierto. Sobre la ubicación, Irarrázabal afirmó que el lugar fue elegido cuidadosamente por su carga poética: “Podrían haber sido muchos sitios, pero se necesitaba que se sintiera el desierto, su soledad, sus vientos, el cielo estrellado... ese lugar es mágico”. Durante la conversación, también recordó una visita nocturna a la escultura donde el silencio, el cielo despejado y la presencia de decenas de personas crearon un momento inolvidable. Comparando esta obra con otras esculturas suyas como La Mano en Punta del Este o los Dedos en Madrid, Irrarázabal no dudó en señalar que su favorita es La Mano del Desierto: “No por tamaño sino por contexto”. Consultado sobre los rayados recibidos a lo largo del tiempo manifestando comprensión: “Nunca he visto un rayado tonto. Que diga ‘Miriam and Juan from Talcahuano were here’ tiene cierta poesía.” Finalmente expresando qué mensaje le gustaría dejar a las futuras generaciones sobre su obra: No quiero placas. No es mi mano sino nuestra mano. A 33 años después sigue erguida mirando al cielo como símbolo arte colaborativo en medio árido paisaje recordándonos belleza surge incluso inhospito gracias locura comunidad. Aquí puedes ver completa entrevista en Antofagasta TV
Este viernes 28 de marzo, a las 19:00 hrs, se estrenará el documental “ La Mano del Desierto, un símbolo del patrimonio ”, una producción de la Corporación Pro Antofagasta (PROA) que conmemora el 33° aniversario de la icónica escultura. El filme profundiza en la génesis del proyecto, desde la visión del escultor chileno Mario Irarrázabal hasta la colaboración de diversas empresas y personas que hicieron posible la instalación de esta monumental figura en el desierto más árido del mundo en 1992. Ante esto, el documental ofrece una visión única, con entrevistas a quienes participaron directamente en la construcción de la mano, así como la perspectiva técnica de académicos locales que analizan su importancia cultural y artística. A través de imágenes inéditas, los espectadores podrán conocer todo el proceso de creación de esta obra de grandes proporciones. Asimismo, el estreno se podrá ver en nuestro canal Antofagasta TV 30 señal abierta y en nuestra señal online www.antofagasta.tv/senal-en-vivo a las 19:00 hrs y, en el canal de YouTube de la corporación. A nivel nacional, el documental se transmitirá a las 20:00 hrs por UChile TV, desde Arica a Punta Arenas. Dado lo anterior, Jaime Olivares, director del proyecto, expresó su entusiasmo por la presentación de este material: “Estamos muy contentos de poder entregar a Antofagasta y al mundo este material, donde desmentimos varios mitos urbanos sobre la mano”, comentó. POR FAVOR NO OLVIDE VER EL DOCUMENTAL ESTE VIERNES! Fuente: Corporación Pro Antofagasta (PROA) ©2024 Todos los derechos reservados - Documental La Mano del Desierto